El presente trabajo se inscribe en el eje temático “Educación, cuidados y salud mental: trayectorias, bienestar y sostenibilidad de los vínculos educativos” y tiene como finalidad analizar la incidencia de la intensificación del trabajo docente en la salud mental de los maestros rurales que se desempeñan en escuelas multigrado en Uruguay. El núcleo de la propuesta se centra en problematizar la creciente complejidad del rol del maestro rural, atendiendo a las tensiones que se generan entre las demandas pedagógicas, administrativas e institucionales, así como su repercusión en el bienestar subjetivo del educador.
En el actual escenario educativo, la tarea del maestro rural ha adquirido un carácter marcadamente polivalente, trascendiendo la función estrictamente pedagógica. La práctica profesional evidencia que el docente no solo debe planificar e implementar propuestas de enseñanza para grupos, integrados por estudiantes de diferentes grados y tramos, sino que además debe responder a un conjunto de responsabilidades vinculadas a la gestión institucional y al acompañamiento de situaciones sociales y familiares complejas.
A partir de una sistematización de experiencias desarrollada desde un enfoque narrativo y reflexivo, se recuperan situaciones propias de la práctica cotidiana en escuelas rurales de baja matrícula. La enseñanza en contextos multigrado exige una organización pedagógica flexible y diferenciada, capaz de atender simultáneamente a la diversidad etaria, curricular y cognitiva presente en el aula. A ello se suma el incremento sostenido de estudiantes con necesidades educativas específicas, incluyendo diagnósticos tales como TDAH, TEA, trastornos de conducta, ansiedad, depresión y dificultades en el desarrollo del lenguaje, lo que interpela al docente desde la necesidad de contar con mayores herramientas teóricas y metodológicas.
En paralelo, se observa una creciente sobrecarga administrativa derivada de la gestión de plataformas digitales, relevamientos institucionales, informes, control en la documentación de los estudiantes, manejo de recursos económicos, coordinación del comedor escolar y mantenimiento edilicio. Estas tareas, aunque forman parte de la función, frecuentemente interfieren con el tiempo pedagógico, afectando la planificación y el vínculo de enseñanza. Asimismo, el maestro rural asume, en muchos casos, la responsabilidad integral de la institución, incluyendo la coordinación del personal y la resolución de problemáticas edilicias o comunitarias.
Otro aspecto central del análisis refiere al aislamiento profesional característico del medio rural. La ausencia de equipos de apoyo, de espacios formales de intercambio entre pares y de acompañamiento interdisciplinario favorece una experiencia de soledad laboral que incrementa la sobrecarga emocional. La cercanía con las trayectorias vitales de los estudiantes y sus familias, si bien fortalece el vínculo pedagógico, también expone al docente a situaciones de vulnerabilidad social que pueden derivar en desgaste afectivo y fatiga por empatía.
En este sentido, el trabajo propone poner en diálogo la práctica profesional con la necesidad de repensar las condiciones de ejercicio de la docencia rural desde una perspectiva de cuidado y salud mental. Se sostiene que la sostenibilidad de los vínculos educativos y la calidad de las trayectorias escolares dependen, en gran medida, del bienestar psíquico del educador. Por ello, se plantea la importancia de fortalecer redes de apoyo institucional, promover instancias de formación continua y redistribuir las cargas administrativas, a fin de garantizar condiciones laborales más justas y sostenibles para quienes sostienen la educación en contextos rurales.
Autoras/es
Carolina García, Lorena Romero, Marianela Ripoll, Luz, Burgos y Yasi Martinez
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